Las religiones del mundo han sido clasificadas en dos categorías: el Lejano Oriente y el Oriente Medio. El Hinduismo y el Budismo se originaron en la India, mientras que el Judaísmo, el Cristianismo, y el Islam se originaron en el Oriente Medio.
Las mas importantes religiones son: BUDISMO: Más de 400 millones; estimados a nivel mundial. CRISTIANISMO: Más de 1973 millones; estimados a nivel mundial. HINDUISMO: Más de 820 millones; estimados a nivel mundial. ISLAMISMO: Más de 1280 millones; estimados a nivel mundial. JUDAÍSMO: Más de 14.2 millones; estimados a nivel mundial.
Causantes de guerras, conquistas, esperanzas, cultura, formas de dominación, crueldad y fanatismo, estos grupos humanos han dado curso a la historia con su particular manera de entender la vida, y así es como han moldeado al mundo.

HINDUISMO. Se inició alrededor del año 2000 A.C. No tiene un fundador único y es la más diversificada de todas las religiones principales del mundo.
La mayoría de los hindúes son politeístas. La diversidad dentro del hinduismo da cabida a otros conceptos, incluyendo el monoteísmo, henoteísmo (un dios entre muchos) y al monismo (sólo existe una realidad eterna y todo lo demás proviene de ella). Los dioses más populares son Shiva, Brahma, y Vishnu, que han venido a la tierra en varias encarnaciones (avatares) para ayudar a los seres humanos.
BUDISMO. Se inició como un movimiento dentro del Hinduismo a través de los esfuerzos de Siddhartha Gautama (nacido en el año 563 A.C.), quien estaba insatisfecho con las respuestas del hinduismo a los problemas de la vida. El mayor problema en la vida es el sufrimiento, y es causado por el deseo de las cosas mundanas. El sufrimiento es eliminado solamente con la abolición del deseo. Adoptar un estilo de vida de moderación en todas las cosas extingue el deseo y ayuda a alcanzar la salvación. La salvación se define como alcanzar el Nirvana, la terminación del ciclo de volver a nacer continuamente.
JUDAISMO. Tiene su origen en Abraham, quien vivió en el Oriente Medio alrededor del año 2000 A.C. El judaísmo se enfoca en la adoración al único Dios. Fue la primera religión en el mundo que adoptó la creencia de que sólo hay un Dios. Dios es visto como amoroso, personal y bueno en Su creación del universo y en Su trato con la humanidad. Los seres humanos fueron creados a Su imagen y fueron destinados a adorarle a Él. Los judíos creen que son el Pueblo escogido de Dios para dar a conocer Su verdad al mundo.
CRISTIANISMO. Tuvo sus orígenes con Jesús de Nazaret, llamado el Cristo, porque Él es considerado el Mesías que traería la salvación al mundo. Las Escrituras del Cristianismo son el Antiguo y el Nuevo Testamento, que contienen la voluntad de Dios para la humanidad. La salvación es un regalo de Dios. Debido al pecado, nadie es digno de tener una relación con Dios o de ir al cielo. Jesús dio su vida en la cruz como substituto de la humanidad. Uno debe aceptar a Jesús como Salvador y Señor y creer que Él experimentó la muerte y la resurrección. Para aquellos que confían en Cristo, la salvación les asegura una relación con Dios y un lugar en el cielo.
ISLAMISMO. Es una de las más recientes religiones del mundo, comenzó con el trabajo de Mahoma en el año (570-632 D.C.) en lo que actualmente es Arabia Saudita. El Islam tiene similitudes con el Judaísmo y el Cristianismo, particularmente en su creencia monoteísta. Las diferencias con el Cristianismo incluyen el rechazo a la Trinidad y la negación de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús. Sin embargo, creen que Jesús fue un gran profeta.
El agnosticismo (del griego α- [a-], ‘sin’; y γνώσις [gnōsis], ‘conocimiento’) es la postura que considera que los valores de verdad de ciertas afirmaciones —especialmente las referidas a la existencia o inexistencia de Dios, además de otras afirmaciones religiosas y metafísicas— son desconocidas o inherentemente incognoscibles. De acuerdo con el filósofo William L. Rowe, en el sentido popular, un agnóstico es aquel que ni cree ni descree en la existencia de Dios, mientras que un teísta y un ateo cree y descree respectivamente. Se diferencia del ateísmo, en que este es el descreimiento en dioses, mientras que el agnosticismo es la mera suspensión de la creencia.
El término ateo proviene etimológicamente del latín athĕus y este del griego ἄθεος, que significa ‘sin dios(es)’ y fue empleado de forma peyorativa para referirse a quienes rechazaban a los dioses adorados por su sociedad. Con el surgimiento y la difusión del librepensamiento, el escepticismo científico y el subsecuente incremento de la crítica de la religión, disminuyó el alcance del término. Las primeras personas en identificarse a sí mismas con la palabra «ateo» vivieron en la Ilustración durante el siglo XVIII. La Revolución francesa, notable por su "ateísmo sin precedentes", presenció el primer gran movimiento político de la historia en abogar por la supremacía de la razón humana.14